Este interrogante forma parte de muchos de los tradicionales Koans del budismo zen, relacionado quizás con otra frase tradicional en mi cultura y la cual la escuché de mi abuela en varias ocasiones, “quién le pone el cascabel al gato?”.
Tanto la una como la otra hacen referencia a lo mismo, una difícil situación para la cual existiendo posibilidad de arreglo no será fácil encontrar quién la ejecute…
Si, me voy a referir con esto al problema del parque automotor en Bogotá, en sus capitales, en el país. Cada vez esto es más complicado, la movilidad, el tránsito urbano e interurbano, los desplazamientos, etc, etc.
Lo real es que ni las ciudades ni las carreteras que las unen, crecen a la misma velocidad del promedio de venta de los vehículos automotores, lo cual de manera matemáticamente progresiva genera caos, colapso, neurosis, accidentalidad y muertes. Esto es como tener la misma caja donde debemos colocar más huevos cada vez. Llegará un momento en que el tamaño de la caja no pueda contener la cantidad de huevos!
En Bogotá se movilizan a diario más de un millón cuatrocientos de vehículos (http://www.transitobogota.gov.co/categoria.asp?cat_id=218) además de unos 500 mil vehículos de otros municipios incluidos carros particulares, taxis, buses, motos y transporte de carga (http://www.elespectador.com/tags/policia-transito-bogota).
En una entrevista al alcalde Samuel Moreno por la revista Semana, este afirmó que “Ni en 100 días ni en cuatro años se puede solucionar. No soy ni mago ni santo. En los últimos seis años han entrado más de 500.000 carros a la ciudad, a las mismas vías. Vamos a tomar medidas para mejorar la movilidad. (http://www.polodemocratico.net/El-trancon-no-se-va-acabar-Samuel)
En Colombia se vendieron en el año 2008, 250.000 vehículos de los cuales aproximadamente el 40% corresponde a Bogotá. Si se tiene en cuenta la guerra comercial que obliga a bajar precios y facilitar las condiciones de compra al consumidor, la perspectiva no es tranquilizadora.
“Para Luis Fernando Rey, experto en movilidad de la Universidad Santo Tomás, la velocidad en Bogotá podría reducir en promedio 2 o 3 kilómetros por hora, a medida que vayan entrando más vehículos particulares a la ciudad.” (http://www.caracol.com.co/nota.aspx?id=774353)
Qué podemos hacer? Cuál seria la solución a este problema? La respuesta es sencilla solo que no queremos verla y es más… no interesa verla. Cuando solo tenemos una caja para muchos huevos y no existe posibilidad de otra, cuál es la respuesta? NO MAS HUEVOS!
La solución esta en manos del Estado y de la aceptación de parte nuestra para esta política. Frenar si no del todo paulatinamente, la importación de vehículos automotores de tipo particular, permitir el ensamble controlado de la industria nacional con altos impuestos de compra para el vehículo nuevo facilitando la comercialización del viejo y generando impulso a nuevos negocios de talleres de mantenimiento,virar hacia una movilización colectiva que de respuesta real a las necesiddes del ciudadano y a futuro, restringir la tenencia del vehículo particular a un solo por familia censada hasta que el crecimiento de la ciudad y el mejoramiento de las vías permitan de nuevo cierta flexibilidad.
Es muy posible que el nuevo sistema RUNT que nos obliga a declarar el vehiculo de nuestra propiedad a partir del 4 de mayo y hasta julio 31 sirva para conocer estadísticas que faciliten tomas de decisión al respecto.
La solución es clara pero radical y drástica, existen intereses particulares en industriales y comerciantes nacionales y extranjeros, en política interior y exterior que no estarían de acuerdo con este tipo de medidas, las tildarían hasta de locura porque estariamos frenando el “progreso” frente al mundo, pero sobretodo nosotros mismos, los propios ciudadanos que no estariamos dispuestos a “ïncomodarnos” a “no comprar “mi propio carro” a movilizarnos en soluciones colectivas porque eso significaria mostrar un descenso de estrato, a pensar en términos de convivencia comunitaria porque significa sacrificios particulares.
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Esa sería la solución, la cantidad de automotores que entran para ser comercializados no es proporcional a las vías de las grandes ciudades, pero como dice: ¿quién le pone el cascabel al gato? cuando se tiene un sueño? por ejemplo:
1- familias que tienen un carrito viejo que ya no da para más y tienen la posibilidad de cambiarlo por uno nuevo, si se chatarriza el viejo pues se anularía el resultado matemático de sumar “uno más” sin embargo el viejo lo compran por cualquier dos pesos, y por las vías empiezan a correr el nuevo y el viejo.
2-En esta misma familia ya hay hijos cuya economía está en condiciones de comprar su propio auto; porque mi papá no me lo presta o está tan viejo que me quedo varado, conclusión cada hijo compra su propio auto, ya no es el viejo sino dos o tres más…quién les quita ese sueño? y les dice tome mejor el bus o la bicicleta.
3- Arreglar los viejos? los talleres abusan, entonces empieza la idea de comprar uno nuevo para no pagar arreglos.
4- Qué decir de las motos? las están casi que regalando, las familias están solucionando su medio de transporte con ellas, convirtiéndolas en un bus familiar, son un peligro, una amenaza, en la ciudad donde vivo son el caos y cada vez hay más.
5- Tomar el bus o en mi caso el MIO es normal pero para personas acostumbradas a su auto es un descalabro bajarse de su medio de transporte…
Conclusión: Aguantar trancones, mientras no tomemos conciencia.