La habitación excelente. Buena carta de “room service”. Preferí comer en la habitación porque el “stress viajero” marcaba altos niveles en mi medidor interno. Realmente dormí placidamente, sin ruidos externos perturbadores. Me levanto con el tiempo necesario y bajo al restaurante a las 6½ de la mañana, por si acaso. Efectivamente el restaurante esta cerrado aún, pero el servicio estaba listo lo cual no impidió que me abrieran sin problema. Y la chica de la recepción asegurando que no habia la mínima posibilidad de hacerlo a esta hora! Si le hubiera creido me hubiera ido sin desayunar…
En la tarde al regreso, recibo una llamada de la oficina en Bogotá pidiendo una propuesta urgente para un posible cliente y enviarla por email lo más pronto posible. Elaborada la propuesta, pregunto como conectarme a Internet desde mi habitación por medio de mi portatil. Debo comprar en el “Centro de Negocios” del hotel una tarjeta especial para esto.
Al llegar al Centro de Negocios, me atiende un joven encargado. Le pregunto como hago para enviar un email urgente a mi oficina desde los computadores allí presentes.
- Debe comprar una tarjeta de consumo para poder hacerlo- responde, y estas son de media hora, de hora o de 24 horas.
- No necesito tanto tiempo, es enviar tan solo un email y listo, dos o tres minutos.
- Lo siento, debe comprar tarjeta.
Ante la realidad inamovible pregunto los diferentes precios… Bueno, como voy a estar aquí posiblemente tres días, podria comprar la de 24 horas y la voy consumiendo paulatinamente.
- No lo siento, las veinticuatro horas son corridas no descontables.
Cómo? Eso quiere decir que debo estar conectado al computador y sin dormir para consumir las venticuatro horas? Es decir, que si tan solo me conecto esta noche media hora y no puedo hacerlo sino hasta mañana en la noche, habré perdido el resto del tiempo y la media hora me sale por el precio de 24? Pregunto algo irritado.
- Si señor…
No podia creer lo que estaba oyendo, mientras que en otros hoteles el servicio para los huespedes es gratis, el sistema realmente era un atraco! Obviamente compré la media hora la cual consumí chateando con un amiga que encontré en Messenger.
Para no alargar la historia, tuve que hablar con el Gerente (creo) a quien encontré en recepción para resolver la noche faltante y quien lo hizo sin ningún problema. La traba entonces de quién o quienes era? Cómo es el entrenamiento a este personal? Cuál es el enfoque de servicio?
La primera vez que me pasaba esto en Medellín pero el cuarto día, final de mi estadia queria desalojar este hotel y a pesar de tener vuelo de regreso para las cinco de la tarde, me fuí al aereopuerto desde la 1:00 pm.
Ah… y las granadillas seguian allí cuando hize el “check out”!
Para este Hotel NINGÜN SOL!



