A veces se tienen antojos. Como el del mito de la mujer embarazada. Antojos, antojos. Así me pasó el sábado pasado, al salir de clases en la tarde realmente cansado. Al regresar por la autopista camino a casa, me asaltó el antojo de comer hamburguesa acompañada de una deliciosa cerveza. Pero realmente una buena hamburguesa, tipo gourmet.
Mi amigo Enrique, quien para estas cosas es mi “partner cuisinne y enofílico” (que tal el vocablo que acabo de inventarme!) me secundó en la idea y acompañados de nuestras esposas y su recién casada hija y esposo, fuimos en la noche al restaurante Bermuda´s en la Carrera 13 #94-45. Según esta familia, son las mejores hamburguesas que uno se puede comer y por lo tanto la motivación era más que suficiente.
Al llegar a Bermuda´s encontré un restaurante de ambiente mediterráneo, decoración marina no exagerada, agradable. Buena atención, aunque realmente no había mucha gente, tres familias incluidos nosotros. Efectivamente, los pedidos sobresalieron por la exigencia en hamburguesas. Por recomendación de mis acompañantes, pedí una de media libra con una exquisita cerveza morena.
NO PUEDE SER! A los 15 minutos de estar sentados y haber hecho el pedido, nos informan que no hay pan para hamburguesas y que si estas las pueden servir así! INCREIBLE! y eso que eran las 8:30 p.m. La desilusión fue grande pero sobretodo al notar el poco esfuerzo del personal para solucionar la situación.
Frustrados resolvimos ir a Corral Gourmet del parque de la 93, allí iríamos a la fija. Su carta de hamburguesas no tiene punto de comparación, son exquisitas. Bueno…al llegar otra frustración. No habia lugar. Todas las mesas ocupadas.
Entonces… alguien se acordó de INDIGO en la carrera 11A # 93B-27, también allí se hacen unas deliciosas hamburguesas. Restaurante de ambiente informal, moderno y agradable, musica americana años 90´s hacia acá. Su carta es muy variada, carnes, pasta, pescados y variedad de licores, pero como el plan era comer hamburguesas, a excepción de Enrique y su esposa que piedieron tallarines con vegetales y sopa minestroni respectivamente, todos los demás la tan deseadas hamburguesas.
La atención fue excelente y su administrador Gustavo Alonso estuvo pendiente todo el tiempo de nosotros y de nuestra comodidad y complacencia. Por sugerencia del mesero pedí la especial “Hamburguesa encebollada”, una exquisita hamburguesa de media libra, tres cuartos (mi gusto), cubierta de cebolla frita. Estupenda. La acompañe con la tan deseada cerveza. Maté la gana al fin!
Gustavo el administrador tuvo un excelente detalle. A pesar de no ser dulceros (cosa de las edades) nos ha brindado, cortesía de la casa, la degustación de un postre denominado “Banano Tuto”. Que cosa tan deliciosa…mejor que la hamburguesa! Un banano al horno, envuelto entre un cuerno crocante, relleno de miel y almendras, acompañado de dos porciones de helado de vainilla de la mejor calidad.
INDIGO sacó la cara por la noche restante… Felicitaciones Gustavo!




