El pasado domingo 29 de octubre mi esposa, mis dos hijas y yo, decidimos salir a festejar el tradicional doble cumpleaños; mi hija menor y yo, escorpiones de signo, tenemos tan solo cuatro días de diferencia.
Por sugerencia de ellas fuimos a un nuevo restaurante ubicado en la plazoleta de comidas del centro comercial Santa Ana en la calle 111 con carrera 9. Esta plazoleta de comidas es a mi juicio, una de las mejores plazoletas en cuanto a diseño y comodidad. El número de restaurantes es relativamente bajo pero con una gran capacidad de cubrimiento, a diferencia de otros donde es tan exagerado dicho número que a veces es practicamente imposible ubicarse de manera ràpida y comer sin sentir los codos del vecino.
En esta plazoleta se encuentra PAJARES, WOK, CREPES & WAFERS, CORRAL GOURMET; SPOLETO y el nuevo del cual comentarè inmediatamente; PINK.

Como su nombre lo indica, PINK basa su decoraciòn en el color rosa contrastado con el negro. Logra generar un ambiente moderno y formal a la vez. Las mesas se encuentran repartidas de manera equilibrada aprovechando al màximo el espacio pero sin obstaculizar el transito requerido.
Los precios no son económicos pero tampoco dejan de ser competitivos. Se ubican por encima de WOK, CREPES Y CORRAL pero menos que PAJARES. Su carta es pluralista, no presentan una tendencia definida y su oferta esta en carnes tipo parrilla, pastas y pescados.
Soy un degustador compulsivo de la “soupe à l’oignon “, casi que podrìa decir que mido la calidad del chef por el estilo de preparaciòn de esta sopa y conozco bastantes estilos a lo largo del paìs. En la carta se ofrece esta sopa y lógicamente cedí a la tentaciòn. Suculenta! Hacia mucho, pero mucho tiempo no probaba sopa de cebolla a la francesa acorde a la preparacion ortodoxa. Preparación clásica en muy buen equilibrio de las proporciones y lo que es más raro aún, elaborada con los tres quesos reglamentarios.
Como plato fuerte mi esposa sucumbió ante un delicioso “Mero a la volga”, una generosa porción de mero en salsa y yo ante un “Bife de chorizo” tipo argentino. A pesar de no haber estado tan tierno como lo esperaba y haberlo devuelto porque el término estaba “medio” y yo lo quería “tres cuartos”, de muy buen sabor. Las ensaladas que pidieron mis hijas, la una de calamares y la otra de “roatsbeef”, no son nada fuera de lo común.
La atención es buena y no existe asignación de mesero por mesa lo cual permite que cualquiera y en todo momento, estén dispuestos a una pronta respuesta. No lo ví ese día, pero dicen que una gimnasta realiza movimientos al son de la música colgada de un cordon rosado. Tendré que volver para ver el espactáculo.
Para este nuevo restaurante UN SOL.



